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Principio de conservación de la energía

/Bancolombia/Categoria Capital Inteligente/Tendencias16-05-2016

Por David Becerra Díaz
Gerente estructurador de maquinaria, equipos y otros activos / Leasing Bancolombia

Santiago Abraham Montoya
Especialista de maquinaria, equipos y otros activos / Leasing Bancolombia

Principio de conservación de la energía

El principio clásico de la conservación de la energía define que esta no se crea ni se destruye, solo se transforma. Para lograr transformar una energía en otra, desde el punto de vista técnico es necesario identificar las oportunidades, someterlas a un proceso y finalmente reutilizarlas en generar un nuevo recurso.

En la actualidad, cualquier proceso de transformación de energía en máquinas, vehículos, dispositivos tecnológicos, entre otros, no está en capacidad de aprovechar la totalidad de la energía que se le suministra, debido a ineficiencias o disipaciones que se presentan en la transformación. Es por esto que los fabricantes y desarrolladores de equipos han enfocado sus esfuerzos en tener soluciones que hacen mucho más eficiente esa transformación, implementando nuevos materiales, fuentes de energía, componentes innovadores y software.

No obstante, la construcción de un equipo eficiente no garantiza completamente que su uso se maximice, ya que existe un segundo agente: los usuarios de los activos, quienes muchas veces sobredimensionan sus necesidades y terminan comprando un activo que no se adapta a sus requerimientos, y esto confluye nuevamente en desperdicios de capacidades y recursos.

La eficiencia y la economía 

El término eficiencia tiene un significado específico que trasciende a la economía. En su sentido más simple se aplica a la eficiencia productiva, donde lo que se produce se hace al menor costo y tiempo posible. Pero minimizar costos es a menudo la parte más difícil del problema del diseño de cualquier mercado, sobre todo porque por la propia curva de aprendizaje de cada sector se cierra cada vez más la brecha de lo que se puede mejorar en los procesos.

Se puede entonces concluir de forma preliminar que las eficiencias energéticas se desarrollan a través de la sinergia entre lo que optimiza un activo y las buenas estrategias y diseños para su adecuada adquisición e implementación en su vida económica, es decir, se logra a través de estrategias conjuntas entre ambos: quienes producen los activos y quienes los usan.

Entre varias causas, las ineficiencias en los equipos se pueden presentar por obsolescencia, por no haber sido bien seleccionados, por problemas en los procesos, o simplemente porque no cumplen con su función de forma adecuada, y estas variables conducen a que el usuario final necesite repotenciar sus activos, establecer nuevas estrategias en sus procesos productivos, aprovechar energías residuales y desechos, o finalmente renovar sus equipos.

Lo particular en todas las cadenas productivas es que cada error o mala definición repercute sobre el resultado final y sobre los demás eslabones; esto se debe a que las ineficiencias productivas se traducen en costos, pérdida de competitividad, menor producción, desperdicios de material, mayores emisiones o sanciones normativas, sin mencionar los riesgos para la reputación de las empresas, cuyos costos son intangibles.

En este punto interviene un tercer agente en el proceso: las entidades externas, ya que cada vez más los gobiernos, organismos multilaterales, agremiaciones y grupos de interés buscan implementar estrategias de sostenibilidad, mediante las que se maximice el aprovechamiento de los recursos, se minimicen los impactos al medio ambiente y se generen ahorros que hagan más competitivas las industrias.

Principio de conservación de la Energía

Lo anterior se materializa en la implementación de normas y controles que aportan a una producción más limpia y eficiente, algo que aprovechan tanto los fabricantes como los usuarios de activos, toda vez que se logra una definición de nuevas tendencias en tecnologías, servicios de valor agregado e implementación de tácticas productivas. Sin embargo, existe un retardo entre la generación de la oportunidad, la capacidad de innovación de la industria y la implementación de la solución. Esto se debe a que las soluciones se encuentran delimitadas por la capacidad que tienen los proyectos de librar por sus propios medios las inversiones requeridas, de entregar tasas de retorno interesantes con relación a la situación actual e incluso por los mismos paradigmas de la industria. Es entonces cuando los incentivos, ya sean financieros, tributarios o demás ahorros, se pueden incorporar en la evaluación para hacer que dicho retardo sea el mínimo posible.

Qué pasa en Colombia 

Particularmente en Colombia se ha identificado la existencia de importantes oportunidades para expandir la cobertura e implementación de tecnologías de eficiencia energética en todos los sectores de la economía. Uno de los temas más actuales es la Ley 1715 de 2014, que tiene por objeto promover el desarrollo y la utilización de las fuentes no convencionales de energía, principalmente aquellas de carácter renovable, como medio necesario para el desarrollo económico sostenible, la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero y la seguridad del abastecimiento energético.

Con los mismos propósitos se busca promover la gestión eficiente de la energía, que comprende tanto la eficiencia energética como la respuesta de la demanda. Los beneficios de esta Ley se vienen reglamentando y se concentran en:

  • Deducción en el impuesto de renta del 50% del valor de la inversión realizada en este tipo de proyectos.
  • Exclusión de IVA.
  • Exención del pago de los derechos arancelarios.
  • Depreciación acelerada.

Todos estos incentivos están sujetos a las definiciones y restricciones que se plantean en la Ley, decretos y resoluciones.

Es importante resaltar que las estrategias en Colombia no se enfocan en esfuerzos puntuales; de hecho existe un marco regulatorio a través de programas de uso racional y eficiente de la energía que se lideran desde el Ministerio de Medio Ambiente y Sostenibilidad a través de la Estrategia Colombiana de Desarrollo Bajo en Carbono (ECDBC). Esta declara que el uso eficiente y racional de la energía es un asunto de interés social, público y nacional, lo cual es clave para garantizar el suministro de energía, impulsar la competitividad de la economía e incentivar el uso de fuentes no convencionales.

Panorama global 

Desde una óptica global, se pueden identificar una serie de tendencias interesantes para muchos sectores, la cuales toman cada vez más fuerza, no solo por el voz a voz, sino también por los propios incentivos que se van generado en torno a ellas. Algunas iniciativas se podrían enmarcar en la siguiente tabla, en términos de nuevas soluciones para los clientes, y además de oportunidades en cuanto a los activos y las estrategias existentes.

Residencial Industria Sector comercial, público y servicios Transporte
Sustitución de bombillas incandescentes. Optimización del uso de la energía eléctrica para fuerza motriz. Sistemas de iluminación, refrigeración y aire acondicionado. Reconversión tecnológica del parque automotor.
Uso eficiente de energía en equipos de refrigeración, aire acondicionado y demás  electrodomésticos. Optimización del uso de procesos térmicos. Diseño, construcción, reconversión energética y uso eficiente y sostenible de edificaciones. Nuevos modos de transporte (Bicicletas, transporte masivo).
Hornillas eficientes.

Eficiencia en iluminación, sensores de proximidad y sistemas de control.

Caracterización, gestión de indicadores y asistencia técnica. Diseño de rutas eficientes con la implementación de modelos logísticos.
Diseño, construcción y uso eficiente y sostenible de viviendas. Cogeneración y autogeneración. Actualización o reconversión tecnológica del alumbrado público. Suplemento de combustibles por fuentes alternativas de energía eléctrica y biocombustibles.
Gas Licuado del Petróleo - GLP en el sector rural y zonas aisladas. Optimización de procesos de combustión.

Implementación de paneles fotovoltaicos.

 
Implementación de colectores solares para calentamiento de agua.

Optimización de la cadena de frío.

Implementación de sistemas de generación eólica.  
Implementación de paneles fotovoltaicos en zonas rurales y aisladas. Implementación de paneles fotovoltaicos.    
Implementación de sistemas de generación eólica a pequeña escala. Implementación de sistemas de generación eólica.    

En conclusión, la sumatoria de las estrategias de los fabricantes de activos y las de sus usuarios, así como los incentivos de agentes exógenos al proceso productivo tales como los gobiernos, generan un ciclo de refuerzo sobre las iniciativas eficientes del mercado, haciendo un llamado a la competitividad y el ambientalismo, en el que las soluciones innovadoras se conciben desde lo técnico, en su implementación y uso a través de toda la cadena productiva.

Intereses particulares enfocados en lo económico conviven entonces con una correlación positiva entre el uso de los recursos naturales, las fuentes de energía y el crecimiento económico; pues la atención ya no está puesta solo en producir más, sino también en preservar las fuentes que garantizan la producción y el entorno que ellas necesitan, por lo que la conservación del medio ambiente es interés de todos.

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