Bancolombia espera un crecimiento de la economía superior al 3%

Resumen:

El Grupo de Investigaciones Económicas del Grupo Bancolombia nos cuenta cuáles son las proyecciones económicas para 2019 y cuál se espera que sea el comportamiento de las principales variables financieras de nuestro país.

  • A pesar del crecimiento moderado en el primer semestre, la actividad se acelerará en lo que queda del año.
  • Para el cierre del año la inflación y la tasa de referencia estarán en niveles similares a los de julio.
  • Luego de su aumento en el último año, entre junio y diciembre el desempleo tendrá el mismo nivel promedio de 2018.
  • Frente al observado en el primer trimestre, el déficit en cuenta corriente se corregirá levemente.
  • La tasa de cambio se depreciará marginalmente hasta $3.180.
  • En los meses siguientes esperamos un aplanamiento adicional de la curva de TES.

El equipo de Investigaciones Económicas del Grupo Bancolombia publicó hoy su informe de actualización de proyecciones económicas para 2019, en el cual plasma su visión acerca del comportamiento previsto para las principales variables de nuestro país.

A continuación se resumen los temas más importantes de esta publicación:

Entorno Internacional

Los indicadores líderes de actividad han confirmado la tendencia de desaceleración por la que atraviesan las principales economías del mundo. De esta manera, el Banco Mundial redujo en 0,3 pps hasta 2,6% su pronóstico de crecimiento del PIB mundial para 2019. Como consecuencia, esperamos que este año el crecimiento de los socios comerciales de Colombia sea de 1,5%, cifra que revisamos desde 2,2% y que representará desafíos para las exportaciones, sobre todo las no tradicionales.

La tendencia de moderación en el crecimiento y los riesgos a la actividad provenientes de la guerra comercial entre EE.UU y otros países en un entorno de baja inflación, llevará a que los bancos centrales de los países desarrollados adelanten acciones de políticas expansivas. Para el caso de EE.UU, esperamos dos recortes de 25 pbs en la tasa de los fondos federales durante el presente semestre.

De otro lado, por cuenta de la desacumulación de inventarios de crudo que actualmente se presenta a nivel global, ajustamos el pronóstico promedio para la referencia Brent de US$63 a US$65,3. Esto llevará a que los términos de intercambio se mantengan inalterados frente al año anterior.

Crecimiento y Desempleo

Después de registrar una variación de 2,6% en 2018, prevemos que el PIB se expandirá en 2019 a 2,9%, 0,3 pps menos que nuestro pronóstico de abril. Si bien este nuevo escenario incorpora el hecho de que el PIB se expandió en el primer semestre a un estimado de 2,7%, la cifra total del año supone una aceleración durante la segunda mitad hasta una tasa de 3,1%.

Vemos que la demanda interna seguirá siendo el principal jalonador de la economía colombiana. Entre sus componentes se destaca el consumo público y la inversión, para los cuales proyectamos variaciones un poco menos acentuadas pero superiores al PIB agregado (4,6% y 4,3%, respectivamente). Entre tanto, después de expandirse 4% en el primer trimestre, prevemos que el consumo privado crecerá 3,3% en todo el año. Esta desaceleración estará explicada por la baja confianza del consumidor y el aumento del desempleo.

Por su parte, esperamos un comportamiento heterogéneo de los sectores productivos. Los mayores crecimientos se presentarán en sectores que, a pesar de crecer un poco menos de lo previsto hace tres meses, tendrán variaciones superiores al PIB agregado: actividades financieras (4,5%), minería (3,9%), administración pública (3,7%) y actividades profesionales (3,5%). Por el contrario, el ciclo contractivo en el mercado de vivienda llevará a una contracción de 0,5% en construcción y a un crecimiento de 2,4% en actividades inmobiliarias. Además, ajustamos a la baja el crecimiento de agricultura a 1,6%.

En lo que respecta al mercado laboral, incrementamos la desocupación urbana promedio proyectada para 2019 de 10,8% a 11,1%. Esto implica que entre junio y diciembre el desempleo estará en niveles similares a los del mismo periodo de 2018, lo que supone una estabilización luego del incremento que experimentó en el último año.

Perspectivas Fiscales

Durante el año móvil terminado en junio, los ingresos tributarios del Gobierno Nacional crecieron un 7,4% real por cuenta de los cambios introducidos por la ley de financiamiento y una mejor gestión de recaudo. Este comportamiento, sumado a los criterios contables empleados por las autoridades para el cálculo del déficit (en particular la inclusión de los resultados del Banco de la República dentro y los ingresos por ventas de activos por encima de la línea y el financiamiento de los gastos de salud con emisión de deuda), hacen que sea viable observar la meta de déficit fiscal de 2,7% del PIB establecida para este año.

No obstante, en la medida en que la economía crecerá por debajo de las proyecciones oficiales (2,9% frente al 3,6% estimado por el Banco de la República) en la segunda parte del año los ingresos corrientes pueden moderarse. Como consecuencia, creemos que es poco probable que el Gobierno logre la sobre ejecución planteada en el Marco Fiscal de Mediano Plazo, consistente en alcanzar un déficit de 2,4% del PIB.

Sector Externo y Tasa de Cambio

Luego de que en el último trimestre de 2018 y el primero de 2019 el déficit en cuenta corriente se ampliara más de lo previsto (4,6% del PIB), para el año completo ajustamos al alza esta proyección en 0,1 pps a 4,3% del PIB. Lo anterior supone que en los trimestres siguientes el déficit en bienes y servicios será un poco menos acentuado que al comienzo del año, cuando la compra de equipo de transporte impulsó las importaciones.

Vale la pena destacar que la descomposición del déficit en cuenta corriente revela que hoy en día y los años siguientes serán las empresas las que originen la mayor parte del exceso de gasto de la economía, mientras que el del sector público se reducirá y los hogares se mantendrán como ahorradores netos. En términos de vulnerabilidad macroeconómica, este es un resultado más favorable que el observado en años anteriores.

En lo que respecta a la cotización del peso frente al dólar, ajustamos la estimación promedio para 2019 de $3.150 a $3.190, pero mantuvimos la estimación para el cierre del año en $3.180. Esta expectativa pone de manifiesto que, en un contexto de incertidumbre global y de déficit externo alto, la moneda local tendería a depreciarse levemente frente a sus niveles actuales.

Inflación y Tasas de Interés

Ajustamos nuestra expectativa de la variación de los precios al consumidor para el final de 2019 de 3,4% a 3,5%. Esta proyección supone que para diciembre la inflación de alimentos habrá aumentado hasta un poco más de 5%, en tanto que la inflación básica se ubicará en 3,1%. Además, pronosticamos que las variaciones mensuales durante el resto de 2019 estarán ligeramente por debajo de sus promedios históricos. De otro lado, y a diferencia de lo contemplado hace tres meses, el balance de los determinantes de la inflación está hoy en día sesgado al alza.

En cuanto a la política monetaria, mantenemos una perspectiva de estabilidad en la tasa repo que se extenderá en lo que queda de 2019. Nuestro escenario base supone que solo hasta la primera mitad de 2020 la tasa repo tendrá dos aumentos de 25 pbs. Esto implica que, a pesar del crecimiento menor al previsto y los recortes de la Reserva Federal, no vemos margen para que la política monetaria se torne más expansiva.

Por último, esperamos que las curvas de deuda pública interna se sigan aplanando en los próximos meses, gracias a las condiciones monetarias globales más laxas y a la reducción en el monto subastado de TES.

 

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