Grupo Bancolombia

Información Corporativa

Inclusión financiera en zonas rurales

inclusión financiera en zonas rurales de Bancolombia

 

Desde los orígenes, impulsamos las regiones de Colombia

 

Si bien las ciudades requieren de inversión para resolver sus necesidades y continuar con su desarrollo, es en las zonas remotas donde Colombia tiene mayores retos para construir una sociedad más justa y con oportunidades de crecimiento para todos.

 

“Sin desarrollo en el campo no hay paz”, aseguraba hace unos años Périn Saint-Ange -quien fue director del Fondo Internacional para el Desarrollo Agrícola de la ONU- para recalcar la importancia de invertir en la ruralidad en un país como el nuestro.

 

Conscientes de esto, en Bancolombia llevamos muchos años generando programas y estrategias para incrementar nuestra presencia en zonas rurales y lejanas de las grandes urbes. 

 

Nos sentimos orgullosos de acompañar las grandes historias de colombianos que han impactado positivamente sus comunidades a partir de sus emprendimientos y negocios; a quienes dinamizan el crecimiento y promueven el empleo en nuestras regiones.  Trabajamos de la mano con los creadores de estas iniciativas que buscan un mejor futuro. Ellos creyeron en nosotros; los apoyamos con asesorías y soluciones financieras pensadas para hacer realidad las ideas que hacen crecer al país.

 

El agro, la inclusión financiera y la sostenibilidad han sido nuestros ejes principales de apoyo regional. En 2022, sin ir más lejos, desembolsamos más de 10.5 billones en negocios del agro, de los cuales el 65% fueron directamente a campesinos y productores.

 

Con otro de nuestros programas rurales, En-Campo, implementamos -a diciembre de 2022- 11 proyectos de alto impacto en 13 zonas del país, con recursos de financiación de más de 2.000 millones. Desde que iniciamos este proyecto, hemos seleccionado 120 iniciativas de negocios rurales para impulsar la competitividad y el bienestar en el campo. 

 

Además de habilitar herramientas para que las poblaciones más alejadas tengan los mismos privilegios que quienes viven en las urbes, hemos participado también en iniciativas del gobierno para mejorar la infraestructura, con Obras Por Impuestos, por ejemplo.

 

“El mecanismo de obras por impuestos nos da otra posibilidad para seguir acompañando al país y sus regiones en el desarrollo de proyectos que representen desarrollo y bienestar para las personas, como lo son las obras de infraestructura, y en los que trabajamos de forma articulada con entidades públicas y privadas para generar mayor impacto”, explica Juan Carlos Mora, presidente de Bancolombia.

 

Obras Por Impuestos fue creada en la reforma tributaria de 2016. Su objetivo es que las empresas colombianas destinen hasta un 50% de lo que pagan de su impuesto de renta para la ejecución de proyectos en los territorios Zomac (Zonas más afectadas por el conflicto) y PDET (Programas de Desarrollo con Enfoque Territorial).

 

El empuje regional

 

En un rincón costero del país, desconocido para la mayoría de los colombianos, una pareja nos muestra cómo se puede dinamizar toda una región con desarrollo productivo cuando ponemos nuestros ojos en ella. Esto no requiere de física cuántica, sino de creer en los beneficios de la inclusión financiera rural. 

 

Miguel Pava y Dora Luz Altamar son la piedra angular de una espectacular transformación que ha experimentado Rincón del Mar, un pequeño pueblo de pescadores del municipio de San Onofre, Sucre.

 

Esta pareja de artesanos vendía sus productos, como tantos otros comerciantes, en efectivo. A veces fiaban y no les pagaban. Se sostenían con su negocio, pero les entraba lo comido por lo servido. Esa situación dio un giro radical cuando supieron de la aplicación A La Mano Bancolombia. 

 

¿En qué les qué ayudó esta aplicación para celular? Lo primero es que les permitió tener un mayor número de clientes, ya que podían recibir transferencias bancarias por parte de estos. Tanto así que abrieron su primer local en Rincón del Mar y su punto de venta se volvió una referencia entre los turistas que acuden a comprar artesanías después de estar toda la mañana en el cristalino mar onofreño.

 

La creciente prosperidad de Miguel y Dora llevó a que otros comerciantes de la zona se animaran a ser incluidos en el sistema financiero. Es así como -gracias a las herramientas disponibles- los habitantes ya tienen acceso a un sistema que, además, les permite realizar préstamos para que desarrollen sus emprendimientos.

 

Miguel y Dora son solo uno de muchos ejemplos de las personas que han abierto un local. Se convirtieron en líderes de su comunidad, crearon una asociación, abrieron otro negocio y obtuvieron una segunda tienda. Ahora están construyendo su casa propia.

 

De esta manera se avanza en la erradicación de la pobreza en las regiones periféricas. Todo es una cadena elemental que elimina brechas, que beneficia a las mujeres rurales e impulsa el agro, que es un motor muy importante para el país.