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El diario de trabajo de un chef cinematográfico

The New York Times Company10-03-2021

Tiempo de lectura: 10 minutos

Por Leigh-Ann Jackson

Rutina diaria de un chef - Andrew Rea

Mitad cineasta, mitad cocinero autodidacta, Andrew Rea es el autor intelectual de Babish Culinary Universe, un canal de YouTube mejor conocido por contener su programa de cocina: “Binging With Babish”.

Semana tras semana, les muestra a sus más de 8 millones de suscriptores recetas derivadas de clásicos del cine, dibujos animados, favoritos de culto, entre otros. Pero para un chef que se para frente a una cámara y prepara platillos inspirados en películas, series de comedia, anime, etcétera, Rea, de 33 años, está sorprendentemente desconectado.  

“No tengo tiempo para ver mucha televisión”, dijo. En efecto, gran parte de su horario está dedicado a planear recetas, grabar videos y editarlos, todo en los dos primeros niveles de su casa de seis pisos en Brooklyn, Nueva York.

“La gran mayoría de las ideas para el programa se toman de sugerencias”, de los comentarios de la gente, explicó Rea. “A menudo se basan en cosas que yo no he visto. Por supuesto que trato de investigar sobre lo que la gente sugiere, pero a veces tengo que ver cosas que en lo personal no quiero ver”.

Hablamos con Rea este mes mientras escribía su tercer libro de recetas, probaba sartenes para su línea de utensilios de cocina próxima a lanzarse y se enfrentaba a “una tormenta perfecta de fechas de entrega”.

LUNES

  • 9:00 a. m.:Me despierto con resaca por haber celebrado el cumpleaños número 30 de mi novia, Jess, la noche anterior. Estamos en una cabaña al norte del estado de Nueva York y debemos desocuparla en dos horas. Tenemos que llegar a casa a tiempo para terminar el episodio de “Binging” de mañana.
     
  • 12:30 p. m.: Nos detenemos en McDonald’s y me doy gusto con el primer paquete de diez nuggets de pollo con papas fritas que he comido en mucho más de un año. Siento que puedo saborear colores.
     
  • 3:00 p. m.: Regresamos a mi casa/estudio. Me decepciono cuando bajo al estudio y descubro que está a poco más de 12 grados Celsius. Un ducto de la calefacción estaba cerrado y el otro al parecer quedó bloqueado por una caja.
     
  • 4:00 p. m.: Me doy cuenta de que, debido a unas fallas técnicas, tengo material de 24 cuadros por segundo grabado a 60 cuadros por segundo. Descubro que puedo aplicar rampas de velocidad para que el video se vea seminormal, lo cual reduce mi carga de trabajo de unas 20 horas a alrededor de 4.
     
  • 8:00 p. m.: La narración en off y los gráficos ya están exportados, el video está cargado y optimizado y la miniatura también está lista para publicarse mañana. Ayer solo dormí unas cuatro horas, así que me siento como un alma en pena en busca de su cuerpo. Tras darme una ducha caliente, probar algo de la comida india que pedimos y tomar un Xanax, es hora de un largo sueño en una cómoda cama.   

MARTES

  • 8:00 a. m.:Renovado tras dormir siete horas y media, me quedo en la cama otra media hora, bebiendo café con Jess, tratando de mantener la paz entre los gatos y postergando mi visita al gimnasio.
     
  • 9:30 a. m.: Hago una buena rutina de espalda y bíceps, más 30 minutos en la elíptica.  
     
  • 10:30 a. m.: Me afeito, me baño y me perfumo. Mi camisa y mi delantal están planchados y estoy listo para empezar el día. Luego recuerdo que hoy no tenemos grabación, me doy una ligera cachetada como castigo y me pongo un atuendo más cómodo.
     
  • 11:00 a. m.: Llega Kendall, nuestra productora de cocina. A excepción de unas cuantas conferencias telefónicas, nuestro objetivo principal de hoy es planear episodios, recetas y listas de compras. Jess trabaja arduamente para ordenar el nido de cajas, cables y basura en el que se ha convertido el estudio.
     
  • 1:30 a. m.: Logramos aprovechar unas buenas dos horas de planeación de recetas antes de que me distraiga una llamada, sin mencionar el gruñido constante de mi estómago. Pedimos bibimbap y tteokbokki (tortitas picantes de arroz coreanas) y seguimos proponiendo ideas sobre cómo hacer que el “Bachelor Chow” de “Futurama” (una solución alimentaria para solteros que parece comida para perros) se vea al menos un poco apetitoso.
     
  • 5:00 p. m.: Finalmente, ideamos una receta que implica dejar un guiso de res a la borgoñesa en el liofilizador durante 36 horas. Kendall se marcha y yo empiezo a prepararme para una entrevista en el pódcast de Tom Papa, “Breaking Bread”. Estoy nervioso porque soy un gran admirador suyo, pero aún no he acabado de leer su libro, así que no me siento preparado. Luego recuerdo que <em>él</em> me va a entrevistar a <em>mí</em> y me tranquilizo un poco.
     
  • 7:00 p. m.: Termina la entrevista y creo que salió muy bien. Además de que Tom es un tipo increíblemente amable, ¡yo logré hacerlo reír un par de veces! La próxima vez que esté triste, trataré de recordar eso. Cuando acabo de responder correos electrónicos y desconectar todo en el estudio, voy arriba para seguir escribiendo mi siguiente libro de recetas, “Basics With Babish”, hasta que ya no puedo mantener mis lindos ojos abiertos.

MIÉRCOLES

  • 9:30 a. m.: Hago una rutina patética de fuerza muscular que consiste en moscas de pecho cansadas y elevaciones frontales debiluchas. Luego tomo una ducha y escucho “The Daily”.
     
  • 10:30 a. m.: Llega Kendall y poco a poco comenzamos a reducir la inmensa lista de pendientes que creamos ayer. En el menú de los próximos nueve días hay sándwiches de helado, cuatro recetas para arroz integral sobrante, tteokbokki, cuatro tipos de sándwich de queso a la parrilla, cuatro opciones de bocadillos para “el gran partido”, tacos de birria, pad thai con fideos caseros, camarones scampi y un quiche de verduras de primavera. A estas semanas les llamamos “maratones de ‘Basics’”, en las que grabamos la mayor cantidad de episodios posible.
     
  • 12:30 p. m.: Después de atender un montón de conferencias telefónicas, por fin estamos listos para cocinar. Kendall se encarga de todo el “mise en place” (la preparación de ingredientes) para que yo pueda concentrarme en filmar y cocinar.

    Comenzamos con la carne, ya que tiene que cocerse a fuego lento durante 3 horas. En ese tiempo, hacemos algunos de los platillos de arroz integral: larb (una ensalada tailandesa con carne) y avgolemono (una sopa griega de huevo y limón, mi favorita). Jess trabaja arduamente en ordenar la oficina y hacer el guion gráfico de un comercial que vamos a filmar la próxima semana.
     
  • 2:30 p. m.: Almorzamos ensaladas de Sweetgreen mientras vemos el monólogo de anoche de “Colbert”. La res a la borgoñesa está en el horno y huele increíble, y ya demostramos todos los métodos habidos y por haber de preparar arroz integral.
     
  • 7:00 p. m.: La res a la borgoñesa, el larb y la avgolemono están listos y terminados, y los últimos dos acaban siendo nuestra cena. Lo único que está pendiente es ponerme al corriente con el montón de correos electrónicos que no revisé a lo largo del día mientras filmaba, transferir el material de hoy a discos duros, adelantar algo de la edición, y apagar y desconectar todo el equipo. Jess ha avanzado mucho con la organización de la oficina y ya es más agradable trabajar ahí. Mientras tanto, Kendall termina de lavar los platos y de transcribir las recetas que elaboramos hoy. Sobre todo en estos momentos, en los que me duelen los pies y empiezo a ver doble, no puedo expresar lo mucho que aprecio todo lo que ellas hacen.   

JUEVES

  • 7:30 a. m.: Por fin, logro despertar a una hora decente y hacer una buena rutina de tren superior y un montón de búrpis.
     
  • 9:00 a. m.:Después de tomar una ducha e ingerir cafeína, voy al piso de abajo para transferir archivos y revisar mi correo electrónico. Mientras busco algo para desayunar, encuentro una pera Royal Riviera oculta en el fondo del refrigerador desde Navidad. Empezamos bien el día.
     
  • 11:00 a. m.: Tuve una entrevista con la revista Slate y creo que salió muy bien, aunque estoy casi seguro de que cité mal mis propios comentarios más de una vez, lo cual no es ideal.   
     
  • Mediodía: Comemos un revuelto de arroz integral para el almuerzo. Esta es la primera vez que uso la versión de grano corto de estas pequeñas semillas crocantes y rebosantes de fibra, y creo que es un descubrimiento revolucionario.  
     
  • 4:00 p. m.: Terminamos el rodaje de hoy al poner la res a la borgoñesa de ayer (cortado en cubos para que parezca comida para perros, junto con su salsa espesa) en el liofilizador, donde va a reposar durante 36 horas.
     
  • 6:00 p. m.: Acabo mis actividades a una hora decente hoy. Jess saldrá con una amiga para una cena helada al aire libre en Meadowsweet y yo tengo toda la intención de tomarme una cerveza, apagar mi cerebro y ver televisión en mi cine en casa.
     
  • 8:00 p. m.: Vi “American Utopia” de David Byrne; estuvo increíble, como era de esperarse. A continuación, vi “La historia de las palabrotas”. Nicolas Cage exagera sus expresiones con suma excelencia, pero la edición está un poco dispersa.

VIERNES

  • 9:30 a. m.: Me quedé dormido hasta tarde, estoy muy adolorido y no voy a hacer ejercicio esta mañana. A Jess le duele mucho el ojo y suena muy parecido a la úlcera que tuve en la córnea cuando estaba en la universidad. Salgo a comprarle unos remedios y un parche. Al menos le entusiasma la idea de disfrazarse de pirata por un tiempo.
     
  • 10:30 a. m.: El lunes hay que mandar tres episodios diferentes para revisión de los patrocinadores, así que tengo una cantidad monstruosa de ediciones que hacer. Pero también tengo conferencias telefónicas prácticamente consecutivas hasta las tres de la tarde. Voy a adelantar lo más que pueda entre llamadas, pero tengo que cuidar de mi dulce cíclope cuando me sea posible.  
     
  • 2:00 p. m.: Me aprieto los nudillos, actualizo Premiere (mi software de edición de video) y pongo manos a la obra. Dato curioso: estoy editando el material del arroz frito sobrante que voy a comer en el almuerzo. ¿Eso es un dato curioso? Bueno, a mí me parece interesante. Así concluye la saga del arroz integral.
     
  • 4:30 p. m.: Recibo y pongo a prueba algunas muestras nuevas de mi futura línea de utensilios de cocina. Son sartenes de acero al carbono, que me pone nervioso presentar como una alternativa a los antiadherentes, pero una vez que practicas un poco con ellos, se convierten en tus amigos de por vida.  
     
  • 8:00 p. m.: Después de un buen bloque de productividad sin interrupciones, ya están montados los tres episodios, tienen la pista de música integrada y ya grabé la voz en off. De verdad quería tener las versiones finales antes del fin de semana, pero aún tengo que grabar unas ocho horas de narración. Voy a tomar un descanso para cenar con mi intrépida novia y luego veré si aún tengo energía para seguir trabajando.
     
  • 9:00 p. m.: ¡Pues no! Estoy lleno de comida tailandesa que pedimos para cenar, me tomé dos mojitos, ya no tengo voz por hablar en tantas conferencias telefónicas y es viernes. Es hora de hacer lo que hacen los amantes: ver un drama de asesinatos barato. Optamos por “The Undoing”, nos acurrucamos bajo nuestro pesado edredón (sí, claro que tenemos uno, somos milénials estresados de Brooklyn) y vemos a Nicole Kidman continuar su larga trayectoria de éxitos. Antes de quedarnos dormidos, me doy cuenta de que “WandaVision” se acaba de estrenar, me doy una cachetada para despertar y poner atención. Me alegra haberlo hecho ¡porque Wanda describe en voz alta una comida de cuatro tiempos de los años cincuenta que no puedo esperar a agregar a la lista de ideas para “Binging”!

 

c.2020 Harvard Business School Publishing Corp. Distribuido por The New York Times Licensing Group

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