
El Grupo Bancolombia ya contaba con políticas y procedimientos de control interno y riesgos mucho antes de que los escándalos financieros que dieron origen a la ley Sarbanes Oxley sucedieran. El Grupo adoptó e implementó un esquema de administración de control interno para dar cumplimiento a esta ley, promulgada por el congreso de los Estados Unidos en 2002, con el fin de recuperar la confianza de los inversionistas, aumentar la credibilidad de los accionistas en las sociedades e incrementar la transparencia de los estados financieros y la información contable. Esta ley deben cumplirla todas las compañías listadas en la Bolsa de Nueva York a partir de 2006.
El Grupo Bancolombia adoptó los modelos de control interno COSO (Committe of Sponsoring Organizations of the Treadway Commisision) y COBIT (Control Objectives for Information and related Technology) para ser implementados en los procesos de las compañías que hacen parte del Grupo, con el propósito de aplicarlos en el diseño y valoración del sistema de control interno.
La Ley Sarbanes Oxley exige a las entidades inscritas en la Bolsa de Valores de Nueva York (NYSE) el establecer, mantener y valorar la efectividad del Sistema de Control Interno para la presentación de reportes financieros.
De acuerdo a lo anterior, a partir del año 2006, la Administración del Grupo Bancolombia es responsable por establecer y mantener un adecuado Sistema de Control Interno y periódicamente evaluarlo para concluir sobre su efectividad. Conclusión que se revela en la forma 20-F la cual se registra ante la SEC para conocimiento de los interesados en invertir en el Grupo Bancolombia.
Igualmente, la ley exige que un Auditor Independiente (Revisoría Fiscal), realice la evaluación del Sistema de Control Interno y emita una opinión sobre la efectividad del mismo.
Teniendo en cuenta que la ley recomienda el uso del Modelo de Control Interno “COSO” y que el Grupo Bancolombia tomó la decisión de adoptarlo, la evaluación del Sistema de Control Interno se realiza considerando las actividades desarrolladas para el cumplimiento de cada uno de los cinco componentes: Ambiente de control, evaluación de riesgos, actividades de control, información y comunicación y monitoreo.
Las anteriores actividades se pueden desarrollar a nivel de la Entidad (directrices de la alta gerencia y con alcance global para las entidades del Grupo Bancolombia que demarcan el tono de gobierno) y a nivel de las actividades (acciones realizadas en cada uno de los procesos).
Una de las mejores prácticas utilizadas por la industria de Tecnologías de la Información y que ha sido adoptada por el Grupo Bancolombia es COBIT. La sigla COBIT significa Objetivos de Control para Tecnología de Información y Tecnologías relacionadas (Control Objectives for Information Systems and Related Technology). El modelo es el resultado de una investigación con expertos de varios países, desarrollado por ISACA (Information Systems Audit and Control Association) que recoge mejores prácticas para la prestación de servicios tecnológicos, entre las cuales están: ITIL (Information Technology Infrastructure Library), CMMI (Capacity Maturity Model Integration), PMI (Project Management Institute), entre otras.
COBIT tiene dos objetivos principales: garantizar el cumplimiento regulatorio y mejorar el desempeño de los servicios. El primero hace referencia a la adherencia a la legislación, políticas internas, requerimientos de auditoria, entre otros. El segundo se enfoca en la rentabilidad, eficiencia y efectividad de los servicios ofrecidos.
El Grupo Bancolombia tomó la decisión de adoptar COBIT como modelo de referencia basado en tres premisas:
• A nivel internacional COBIT es el modelo utilizado por los auditores para verificar la adhesión y cumplimiento de los modelos de control interno por parte de cada una de las entidades que son objetos de supervisión y control en términos de los servicios de Tecnología de Información.
• La implementación de COBIT como modelo de referencia permite garantizar el cumplimiento de la ley Sarbanes Oxley.
• Implementar COBIT es una acción proactiva, no sólo en términos de cumplir la legislación sino de implementar acciones de mejoramiento de los procesos y/o servicios de las áreas de tecnología.
La Superintendecia Financiera de Colombia expidió recientemente la Circular Externa No. 014 de 2009 por la cual imparte instrucciones relativas a la revisión y adecuación del Sistema de Control Interno (SCI) de las entidades supervisadas.
Esta circular establece un marco conceptual y normativo para el SCI como elemento fundamental del Gobierno Corporativo de las entidades supervisadas, basado en modelos ampliamente aceptados a nivel internacional (COSO y COBIT) que contemplan en detalle la noción, contenido y alcance del Sistema de Control Interno. Específicamente busca que las entidades vigiladas fortalezcan los Sistemas de Control Interno para la apropiada administración de los riesgos a los cuales se ven expuestas en el desarrollo de sus actividades.
Así mismo, la Circular Externa 014 de 2009, establece que las entidades financieras vigiladas por esta entidad deberán tomar como referencia en su modelo de Sistema de Control Interno, los siguientes modelos internacionales: Cobit, COSO I, COSO II, Basilea, SOX y estándares de Auditoría Interna. Bancolombia toma como referencia los anteriores modelos dentro de sus prácticas en el sistema de Control Interno.
Consulte aquí el Informe del Sistema de Control Interno de Bancolombia.